Consciencia ecológica

Ottocento emplea una filosofía empresarial dirigida hacia un crecimiento sostenible y hacia la defensa del consumidor, testimoniando un empeño de salvaguardia ambiental en todas las filiales productivas. Una sensibilidad por el ambiente que empieza ya desde el abastecimiento de la materia productiva. La madera procede de áreas bajo reforestación controlada, según criterios de eco-compatibilidad definidos por la Certificación FSC, y solo el duramen, en el que el formaldehído está naturalmente presente en cantidades irrelevantes, entra en el proceso productivo empresarial para transformarse en muebles apreciados y salubres.
La preciosidad del lacado, obtenido en muchas secuencias hechas manualmente, la naturalidad de las tintas al agua y el uso de pinturas ecológicas completan una gestión productiva y una política empresarial guiada por una consciencia ecológica que privilegia al consumidor y el ambiente en que se vive.